Visita a Celín, en Dalías

Con el propósito de realizar una visita a este pueblo del poniente de Almería, el día 20 de junio nos dirigimos a Celín, en Dalías, un grupo de personas deseosas de conocer las ruinas hispanomusulmanas que allí se encuentran. Se comenzó el recorrido desde el “Nacimiento de las Fuentes” para ascender hasta la Ermita de Al-Hizan o Aljízar y pasear por las ruinas del antiguo poblado hispanomusulmán de Aljízar, desde donde se puede divisar toda la belleza de la comarca. Después bajamos por un sendero repleto de pequeños huertos cultivados de viñas. El camino es agradable de transitar porque desde aquí se comienza a ver los restos del Pantano y los Baños de la Reina del S.XIII; y a lo lejos, sobre una colina, destacaba con su belleza y sencillez la Ermita de San Miguel, desde la que se puede contemplar, en la lejanía, el mar azul de Almería.

Durante todo el trayecto fueron dos amables policías locales los que nos acompañaron en el recorrido y los encargados de abrir las ermitas para que las viéramos por dentro. Ellos nos recomendaron visitar también la Iglesia de San Miguel en el centro del pueblo. Así pues, hacia allí nos dirigimos con paso ligero y con ánimo alegre. Al llegar nos encontramos la Iglesia cerrada y nuestra sorpresa fue cuando al preguntar sobre su horario de apertura a una señora, ésta se ofreció muy diligente a buscar las llaves para abrirla para nosotros. Se trata de Encarna, la guardiana y cuidadora del Templo de este pueblo, lleno de personas amables y generosas. Dentro encontramos la Imagen del Patrón de Celín, el Arcángel San Miguel matando a un dragón con cabeza humana, el cual es trasladado en Romería hasta la Ermita de San Miguel en las fechas que conmemoran esta festividad, próximas al equinoccio de otoño. Esta mezcla de antiguas culturas que continúan interactuando hoy en día, nos abren un sendero de esperanza y convivencia entre los pueblos que quieran tener una vida sencilla y humana. Sentimos que ofrecen con cariño lo que poseen como un tesoro para compartir con los demás. Es un ejemplo vivo de que el pasado y el presente se unen en una vida íntima y, a la vez, continúan su cotidianidad para crear un futuro con personas auténticas, un porvenir más natural y sobre todo, generar un futuro más real, bueno y bello… y nada más bello que el lugar donde finalizamos el recorrido en el “Nacimiento de las Fuentes” con un picnic. Nuestro más sincero agradecimiento a las autoridades locales, a los dos policías locales y a todas las personas que hicieron posible esta maravillosa experiencia.

Rosa Mª Castillo.