Jueves 22 de Julio, 21h El Nilo, símbolo del renacimiento y la vida eterna para los antiguos egipcios, ha sido durante los siglos el principio vital de su país. El río y sus orillas se contemplan desde el aire como una larga faja verde serpenteando a través del árido desierto. Esa faja es Egipto: la prodigalidad del Nilo lo creó y permitió el desarrollo de una de las mayores civilizaciones de todos los tiempos. En sus orillas nace la flor del loto, símbolo sagrado representativo de Egipto. El río mismo, visto desde el cielo, parece un loto, con la flor del delta sobre el larguísimo y fino talle del valle del Nilo. El loto es el arquetipo de la ideación cósmica, el modelo para todo. Sale de las aguas primordiales brotando de los limos del Nilo, eleva su tallo a través de las aguas fecundas y alcanza el aire hasta abrirse a la luz del sol perfumando su entorno. Es la representación ideal del ser humano que con sus pies en la tierra eleva su espíritu al infinito. |